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08-08-2013

Cata de la hamburguesa in vitro.



Se realizó la cata de la hamburguesa in vitro desarrollada por investigadores de la Universidad de Maastricht (Países Bajos), el resultado no ha sido tan satisfactorio como cabría esperar, pero tampoco son datos negativos, se evidencia que es necesario mejorar. Ahora la incógnita es saber si los inversores seguirán respaldando el proyecto.

Se Realizó la cata de la hamburguesa in vitro, se podría decir que hasta el momento nunca una hamburguesa había generado tanta expectación, diferentes medios cubrieron el acto de presentación y cata, periódicos, redes sociales, televisión… además, del tema se ha hablado en varias ocasiones. El primer juicio se podría decir que no ha sido del todo satisfactorio, opinaron sobre la hamburguesa el escritor estadounidense Josh Schonwald y una experta en ciencias alimentarias Hanni Rutzler. El cocinero responsable de la preparación fue Richard McGeown, aunque como sabemos el año pasado se anunciaba que el responsable de cocinarla sería Heston Blumenthal.

Los catadores de la hamburguesa de laboratorio destacan que se trata de una hamburguesa que carece de sabor y se compara con un pastel de proteína animal, la textura es similar a la de la carne aunque más suave, la falta de grasas y otros aderezos como la sal o la pimienta la hacían bastante insípida, aunque también matizan que no es desagradable. La hamburguesa se ha obtenido a partir del cultivo de células madre del tejido muscular vacuno, las células son cultivadas y crecen con la ayuda de nutrientes y sustancias químicas. Al cabo de tres semanas se han logrado generar más de un millón de células que forman tiras diminutas de un centímetro de largo y unos pocos milímetros de ancho.

Todas las tiras se congelan hasta que se obtienen las suficientes como para crear una hamburguesa. A la hora de formarla es necesario añadir otros elementos para darle algo más de textura y sabor, miga de pan, azafrán y para que tenga el color característico de la carne, se le añade como colorante jugo de remolacha, los investigadores explicaron que si su sabor no se asemeja al de la carne normal (tanto en gusto como apariencia), no será un sustituto eficaz. Dados los ingredientes y la composición de la carne, es obvio que su sabor no puede ser el mismo. El investigador jefe responsable del proyecto, Mark Post, afirma que la carne in vitro es el futuro y que podrá satisfacer parte de la demanda alimentaria que se generará en las próximas décadas, aunque primero se deberá abaratar significativamente el coste de producción y desarrollar un sistema que permita producir la hamburguesa a escala industrial. Otros sectores más críticos apuestan por la reducción de la ingesta de carne en vez de fabricar hamburguesas de laboratorio, esta sería una solución más económica y viable.

El veredicto de los catadores ha sido seguido atentamente por quienes están a favor de este tipo de iniciativas y por quienes son más exceptivos, los catadores han dado una valoración final satisfactoria aunque reconociendo que no se trata precisamente de una delicia. Han sido necesarios varios años de trabajo para concebir la carne in vitro que diera forma a la hamburguesa, ahora serán necesarios varios años más para poder producir a escala industrial y a un precio accesible. Uno de los argumentos en los que se respalda el profesor y el equipo de investigadores de la Universidad de Maastricht (Países Bajos), es que la denominada carne sintética necesitaría un 99% menos de terreno del que se destina actualmente a la producción de ganado y que se podría destinar para la producción de otras variedades de alimentos vegetales, así mismo, se destaca la reducción del gasto de agua en un 96% por lo que se considera carne totalmente respetuosa con el medio ambiente.

Otros investigadores afirman que se trata de una pérdida de tiempo, recursos y dinero, ¿por qué no apostar por las proteínas que se pueden obtener de los insectos?, más fáciles de producir, más económicas y con un valor proteínico similar al de la carne. Es evidente que se seguirá hablando de la hamburguesa de laboratorio y de los resultados de la cata, a juzgar por los resultados se seguirá trabajando en ella para lograr mejorar textura, su sabor, etc.

Sobre el tema hay mucho que hablar, será necesaria una reglamentación para la producción, pruebas y estudios que determinen que no existe ningún riesgo para la salud humana, lograr que los consumidores se decanten por este tipo de carne… muchos retos y complicaciones a superar que hacen pensar que al final el proyecto no logrará prosperar.