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12-12-2013

El Espumoso nacido de las Brumas

Doña Rasa Strankauskaite y don Ricardo Melchior padrinos del

Brumas de Ayosa Espumoso 2013

Has sentido alguna vez la caricia de la Bruma? Desde la Montaña de Ayosa, baja una densa Bruma que acaricia suavemente las viñas del Valle de Güímar, al igual, que lo hacen sus viticultores y familias a lo largo de todo el año. El fruto de este trabajo lo llevan a la Bodega Comarcal para elaborar un vino con unas características especiales.

A principios de cada año, sobre un vino base, se “siembra una semillita” de levadura y azúcar y se embotella, provocando una segunda fermentación. El carbónico que se genera en el interior será la burbuja del futuro espumoso, una caricia en nuestro paladar.

Finalizada la fermentación, las levaduras muertas o “madres” se depositan en el fondo de la botella, transmitiéndole dulzura y redondez. Comienza el periodo de crianza o “embarazo” de al menos 9 meses.

Todos los años por este época llega el momento del “parto” o degüelle, fecha que irá inscrita en cada botella.

Como en todo nacimiento tiene que haber unos padrinos que velen por el bienestar “del recién nacido”. Este año los viticultores de la Bodega Comarcal Valle de Güímar nombran a doña Rasa Strankauskaite, maitre y sumiller, por su defensa y cariño a los vinos canarios, y a don Ricardo Melchior Navarro, por su implicación en la creación y desarrollo de esta Bodega.

Al “bautizo” y nombramiento de los padrinos asistieron el Consejero de Agricultura del Excmo.Cabildo Insular de Tenerife y los alcaldes y alcaldesa del Valle que fueron testigos del acontecimiento. La celebración tuvo lugar el 4 de diciembre en las instalaciones de la bodega,

Nota de cata del Brumas de Ayosa Espumoso Brut Nature 2013 por doña Rasa Strankauskaite:

“Al oído susurra, mece como un mar, somos mar; a la vista luce un precioso y brillante dorado como ojos llenos de ilusiones; en la nariz huele a monte, a codezo, tomillo, flores silvestres, frutas blancas, albahaca,…a la romería de la Virgen de El Socorro; en boca es eufórico, de una deliciosa frescura, amable y alegre a la vez. Y en el paladar coquetea con alegres burbujas.”